Encuesta

¿Porqué los cristianos se apartan del Señor?
 

Reflexiones Cristianas

Reflexiones Cristianas

Música Cristiana

Videos Cristianos

Recursos Cristianos

Artículos Cristianos

Chat Cristiano

Foros Cristianos

Nuestro Pan Diario

Textos Biblicos Cristianos

Cursos y Estudios Cristianos

Suscripción

Suscríbete:

Digita tu correo y recibe las Novedades del sitio.

Publicidad

Ingresar



Estás aquí Reflexiones Cristianas
Reflexiones Cristianas
Reflexiones Cristianas - La Carne es Débil

“Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne  es débil”. Mateo 26:41 ¿Alguna vez le has dicho al Señor: “Dios mío quita de mi esta tentación o aparta de mí esta prueba”?, bueno me imagino que si, pues todos en momento determinado lo hemos pedido, pero ¿Realmente Dios ha quitado la tentación o apartado la prueba?

 

Y es que no es que Dios no pueda quitar la tentación o que no pueda apartar esa prueba, sino que El quiere que este ahí para poder fortalecer nuestra vida espiritual, para que maduremos en nuestra relación personal con El, para que nuestra FE y CONVICCION se hagan más fuertes.

 

Cada uno de nosotros debemos comprender que la tentación siempre estará a la orden del día, que todos los días de nuestra vida seremos tentados por diferentes situaciones, pero que tenemos de nuestro lado a un Dios Todopoderoso que pelea las batallas por nosotros.

 

Antes del arresto de Jesús, fue a orar con algunos de sus discípulos, estos no pudiendo resistir por cansancio o simplemente por sueño el estar velando con El en oración, se durmieron, Jesús que estaba un poco más alejado de ellos, regreso varias veces a donde ellos, encontrándolos dormidos, a lo que Jesús les respondió: “Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil” (Mateo 26:41).

 

Y es que El sabía lo que decía, el mismo había sido tentado en varias ocasiones, pero manteniéndose fiel sin pecado, y es que El nos vino a demostrar que caminar en santidad es posible, que basta con tener la intención y determinación de hacerlo porque la ayuda Divina esta de nuestra parte.

 

Pueda que los últimos días has sido tentado a caer en pecado, pueda que la prueba que estas pasando sea tan fuerte que has estado a punto de reaccionar de la forma equivocada y hasta cierto punto es comprensible, porque la carne es débil, pero a la vez es lindo saber que pese a que la carne es débil, tenemos a un Dios Creador de Todo y Soberano del Universo que está de nuestro lado, por lo que si Dios está con nosotros, ¿Quién contra nosotros?

 

Hoy es un buen día para comprender que mi oración tiene que cambiar, que ya no podemos seguir pidiendo que Dios quite de nuestra vida esa tentación o esa prueba, hoy es un buen día para decirle:

 

“Señor, ayúdame a resistir la tentación, ayúdame a superar esta prueba”

 

Porque es de valientes resistir y superar, y más aun el pedir ayuda al Señor, no para decirle que quite, sino para pedirle que nos de la fuerza y capacidad para sobrepasar toda adversidad.

 

Cuando nosotros comprendemos eso, el panorama cambia, ahora vemos esa tentación o prueba, no como un obstáculo o un precipicio donde podemos caer y morir, sino como una oportunidad para que nuestra FE sea fortalecida y para conocer al Dios Todopoderoso que está en la disposición de ayudarnos cada vez que recuramos a Él con un corazón sincero y transparente.

 

Amados, pueda que esa tentación o prueba está cada día más difícil de resistir, pero tranquilos, descansa, Dios ha prometido librarnos, la Palabra del Señor nos dice este día:

 

“Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros.” (Santiago 4:7)

 

“Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman”. (Santiago 1:12)

 

Pidamos cada día de nuestra vida que la fortaleza de Dios este con nosotros, pues resistir la tentación ¡Si es Posible!, ¿Cómo?, solo a través de la comunión continua que tengamos con El Señor haciéndolo el Centro de nuestra vida y permitiéndole que obre en nosotros, como El quiera obrar.

 

La Carne es Débil, pero mi Dios me hace fuerte.

 

Autor: Enrique Monterroza

Escrito para: www.enriquemonterroza.com

 
Reflexiones Cristianas - ¡Da y se te dará!

(Tomado de "Reflexiones para el alma" Tomo I)

 

Según la leyenda, había un abad muy generoso en un monasterio. Jamás negaba alojamiento a nadie y siempre daba todo lo que tenía. Lo extraño del caso es que cuanto más daba, más próspero se volvía el monasterio.

 

Al morir el viejo abad, fue sustituido por otro de naturaleza totalmente opuesta. Era mezquino y muy poco generoso. Un día llegó un anciano al monasterio pidiendo alojamiento. Le contó al nuevo abad que años atrás ya lo habían acogido por una noche. El abad se negó a alojarlo, alegando que el monasterio ya no podía darse el lujo de ser tan hospitalario como antes.

-Nuestra abadía ya no puede ofrecer pensión a los extraños, como hacíamos cuando éramos más prósperos, porque ya nadie hace ofrendas para nuestra obra.

-No me sorprende, dijo el anciano. Creo que se debe a que echaron a dos de los más importantes habitantes del monasterio.

-No recuerdo que jamás hayamos hecho eso, respondió el abad desconcertado.

-Si que lo hicieron, replicó el anciano.

-Eran gemelos: uno se llamaba Dad y el otro Se os dará. Como echaron a Dad, Se os dará decidió irse también.

 
Reflexiones Cristianas - ¿Por Qué Tenia que Morir Jesús?

Algunos objetores han dicho: Es cierto que Jesucristo fue un personaje singular y único en la historia humana, y que la tenacidad y empeño con que los primeros discípulos suyos sostuvieron que le habían visto resucitado, hace pensar que algo extraordinario ocurrió en Israel en los días de Augusto y de Tiberio; pero lo que no puedo comprender es por qué Jesucristo tuviera que morir como sustituto por nuestros pecados.

¨ Qué tienen que ver mis errores y pecados con la muerte de un justo a quien acusaron falsamente los Judíos, y mataron injustamente los romanos hace casi dos mil años? La respuesta es que si Jesucristo hubiese sido solamente un hombre bueno, su muerte vendría a ser como la de otros mártires de la injusticia humana, pero es muy diferente el caso si era el Santo de Dios, el Verbo eterno que existía con Dios desde la eternidad y se hizo hombre para enseñar y redimir a los hombres. El declaró serlo y sus hechos prodigiosos, al par que su carácter y enseñanzas, confirman tal declaración.

Otras personas objetan: Si el Supremo Legislador del Universo se proponía ser benigno con los pecadores de nuestra raza bien podía perdonar a quien quisiera sin que mediara redención alguna. Por qué ha de intervenir en la reconciliación del hombre con su Hacedor el acto desagradable del sacrificio de un inocente en lugar de los culpables?
El notable escritor norteamericano antiguo librepensador, autor del libro "Filosofía del plan de la salvación", lo explica con el siguiente ejemplo: "La gran ley que rige los movimientos de los planetas podría expresarse como de atracción al sol y de mutua atracción entre ellos mismos.

Ahora bien, si un planeta saliera de su órbita alrededor del sol, tendería a abandonarla para siempre y no podría jamás ser restaurado, a no ser que el sol, el gran centro de nuestro sistema planetario, le siguiese en su extravío y aumentando su poder de atracción al aproximarse más al planeta errante, le hiciese volver (atrayéndole hacia sí) a su primitiva órbita. Es sólo un ejemplo, ya que la ciencia nos ha demostrado que el sol no es un Dios, como pensaban los antiguos, sino un astro en ignición como decían nuestros padres, o en proceso de desintegración nuclear, como decimos nosotros.
Pero nosotros entendemos que detrás del sol y de todos los demás astros del Universo, debe haber un Dios espiritual, un Ser Supremo dotado de inteligencia y voluntad, y en El sí que cabe la iniciativa y la buena voluntad, o sea, el arflor, hacia sus criaturas morales, y el ejemplo del filósofo puede aplicarse perfectamente en el terreno espiritual.

La gran ley del mundo espiritual es muy semejante a la ley física de atracción e inter atracción de las estrellas y los planetas: Jesús la condensó en estas palabras: "Amarás al Señor tu Dios con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con todo tu entendimiento, y a tu prójimo como a ti mismo".
Siguiendo esta ilustración, podemos venir a decir que la atracción que debería unir el alma a Dios y a sus semejantes fue rota por el pecado, y el ser humano impelido por su egoísmo, dando vueltas solamente sobre su propio centro, choca en su carrera con los otros seres morales, o sea, con sus prójimos, sobre la tierra. Se cruzan las órbitas de los respectivos intereses al girar todos igualmente errantes, lejos del centro de vida y amor, el único que podía imprimirles un movimiento de conjunto armónico y feliz.

¿Cómo podía ser en tal caso retrotraído el hombre a su antigua órbita moral?
Un solo medio había y era éste: que el mismo Creador se aproximara a él, y atrayendo sus afectos por alguna prueba extraordinaria de su misericordia, volviera ganar SU amor, confianza y obediencia de un modo tan absoluto, que el hombre, movido por aquella benevolencia de parte de su Creador, no quisiera vivir ya egoístamente para sí, sino para honrar a quien le amó, cumpliendo la buena voluntad del Padre celestial en su relación con sus prójimos hermanos.
Esto es lo que creemos los cristianos haber tenido lugar en la persona y la obra redentora de Cristo.

¿Por qué debía Jesús venir a sufrir y morir por nosotros? Porque si Dios concediese el perdón al pecador sin exigir más requisito que solicitarlo, el pecado se convertiría en un hecho trivial, nadie temería sus consecuencias, y el gobierno moral del Universo sería imposible. Conceder un indulto amplio a criminales, sin vindicar la ley, ni mostrar lo justo e inflexible de sus exigencias, y sin hacer nada para cambiar la actitud de los ofensores, sería un grave error de táctica en cualquier gobernante humano. ¡Cuánto más en el Supremo Legislador del Universo!

Se cuenta el caso de cierto juez que tenía que sentenciar a un amigo de su infancia y por razones sentimentales de antigua amistad estaba muy inclinado a perdonarle, pero como juez la ley le obligaba a condenarle. ¿Qué hizo? Condenó a su amigo a pagar la multa que la ley exigía, aunque sabía que era pobre y tendría que pagarla con cárcel; pero antes de abandonar la sala, el mismo juez había pagado con su propio dinero la sanción impuesta. De este modo, la ley quedaba cumplida, nadie podía acusarle de imparcialidad o injusticia, pero su amigo podía ser libre.

Hay un adagio que dice que "Lo que nada cuesta, nada se aprecia". Si el sacarle del apuro no le hubiese costado nada al juez, el reo habría pensado: "Como tengo tan buen amigo en el juzgado, puedo volver a faltar cuanto me plazca, pues nada me ocurrirá"; pero al recordar el sacrificio de su amigo se sentía impulsado a decirse: "No, no voy a perjudicarle otra vez", y se abstenía de caer bajo la sanción de la ley.

He aquí un ejemplo de lo que se propuso Dios al enviar al Verbo eterno en forma de hombre, a su Hijo amado al mundo, permitiéndole morir de una muerte cruel para expiar nuestras culpas.

Cuanto más elevada fuera la multa satisfecha por el juez, tanto mayor sería el afecto y la gratitud del hombre librado del castigo que merecía por el gesto benevolente de su buen amigo el magistrado, ¿no es verdad? Pues bien, este es el caso del sacrificio de nuestro Señor Jesucristo a nuestro favor.
El apóstol Juan declara: "Nosotros le amamos a El porque El nos amó primero". Los verdaderos cristianos son simplemente un conjunto de seres humanos atraídos y unidos de nuevo a Dios en virtud del amor que Jesucristo demostró por ellos.

No somos grupos de fanáticos religiosos, como generalmente piensa el mundo acerca de los cristianos verdaderos.

No somos ni más ni menos que grupos diversos de almas agradecidas que pensando razonablemente acerca de los misterios de la vida y sobre todo del gran secreto del amor de Dios manifestado en la obra redentora de Jesucristo a nuestro favor, no podemos por menos que mostrarle un mínimo de amor y gratitud.
Otros han hecho a través de los siglos muchísimo más que nosotros; pero sentimos que lo mínimo que podemos hacer por nuestra parte es mostrarnos como personas agradecidas y ello ha de reflejarse no sólo en nuestros cultos y demás actos devocionales, en nuestras oraciones y cánticos de alabanza, sino también en la vida y en la conducta.
Jesucristo dijo: "Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar", y añadió también: "Llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón, y hallaréis descanso para vuestras almas".

 

 
Reflexiones Cristianas - Mirar donde se debe
 

“Busquen a Dios mientras pueda ser hallado, llámenle en tanto que está cercano” (Isaías 55.6)

Muchos son los relatos de viajeros extraviados en los desiertos del mundo, quienes en medio de una sed abrasadora corrieron hacia el horizonte en busca de oasis inexistentes, pero que ellos hubieran jurado que habían visto momentos antes. La vista nos puede engañar, creando ilusiones que fácilmente creemos, espejismos que aparecen reales por un momento, pero que al darnos cuenta de la realidad nos hunden más en la desesperación.

También la vista nos puede engañar en cuanto a peligros que en realidad no están tampoco allí dónde pensábamos que estaban. Muchos han visto sombras amenazantes en la noche que les han hecho temblar de miedo, sólo para comprobar a continuación que sólo eran fruto de su mente, habiendo sido engañada por los ojos.

Espejismos que se nos venden por los medios son muchos: que tener tal o cual producto es la suma de la felicidad; que tener dinero o ser atractivo o atractiva es lo único que premia con la felicidad; que lo único que importa es una actitud ganadora; que lo único que importa es que te diviertas. Tras esos espejismos van muchos sólo para perderse en el desierto de la frustración. Y allí surgen los fantasmas, cuando no se consigue llegar al “ideal” de una sociedad que se agota en su falta de cimientos verdaderos, pues hasta la familia es un producto que cuando no sirve más, fácilmente se cambia por otra. El fantasma de la desesperación, de la falta de salidas, del no valor del propio ser.

Y por fuera de todo ello, se encuentra Cristo, mostrando que una tercera forma de ver las cosas es posible: su forma de ver las cosas.

Estamos entrando en la semana en que recordamos que el tuvo que pagar el precio de nuestros pecados, puesto que los espejismos de este mundo no pueden ocultar el hecho de que la humanidad está alejada de Dios de una manera notoria. Esta semana es la única oportunidad, si acaso, dónde muchos piensan aunque más no sea por unos minutos en Jesús. Ocasión para conseguir un lavado de conciencia ante el vacío de propósito general. Caras largas, postura penitente, corazón ahogado por los espejismos o asustado por los fantasmas de turno y lejos de permitirle la entrada al único que puede darles verdadera vida.

Eso en aquellos que no han entrado en la vida de relación que Dios mismo nos propone. ¿Qué pasa con los espejismos y los fantasmas de los que aún diciéndonos hijos de Dios, vivimos corriendo tras oasis imaginarios o escondiéndonos de fantasmas que no están allí?

El espejismo de la religión fría y formal que deja fuera la vida de un Cristo que pide vez tras vez entrar con su calor en la vida de quienes profesan seguirlo, que sólo sirve para cubrir las apariencia, pero que está vacía. Los fantasmas de aquellos que dicen seguirlo pero que se ahogan en sus miedos, en desesperaciones sin base, en rencores y en falta de perdón o de aceptación del perdón divino por considerarse demasiados sucios.

Hace falta que no sólo en esta semana, sino en cada uno de nuestros días hagamos de Jesús, el Jesús de la Biblia, el objeto de nuestro mirar. No lo que se nos propone que miremos, ni que nos miremos a nosotros mismos, ni menos aún a nuestra religión, sino mirarlo a él, pagando en la cruz por nuestras faltas y resucitando con poder para garantizar la victoria de todos los que hayan entregado su vida completa a él.

Y no sólo eso, sino mediante una relación viva con el que está vivo, podamos adoptar su forma de ver las cosas. Entonces, podremos ver que los espejismos desaparecen, dejándonos ver la realidad detrás de todas las cosas. No correremos locas carreras por el desierto, sino que iremos a su paso, confiados de su cuidado. Los fantasmas se desvanecerán cuando veamos que él nos considera dignos de su amor y su cuidado, que le importamos tanto que aún se pueden ver en sus manos, sus pies y su costado las marcas indelebles de ese amor.

Buscá a Dios, hoy, no mañana, pues hoy es el día de su gracia, el día de la oportunidad; no con tus ojos físicos, sino con los de la fe. Si nunca le entregaste su vida es el día de hacerlo. Si sos su hijo o hija y te encontrás con que has llegado al fondo por haber ido tras ilusiones pasajeras o por haber sucumbido ante el miedo a algún fantasma, hoy es el día de retomar la senda de la vida en abundancia.

Su mano todavía está tendida.

by Marcos Felipe

 
Reflexiones Cristianas - Bendice, alma mía, a Yahweh

“Bendice, alma mía, a Yahweh, y bendiga todo mi ser su santo nombre.

Bendice, alma mía, a Yahweh, y no olvides ninguno de sus beneficios.” Salmo 103.1, 2

 

Seguramente tenés algo o a alguien a quien considerás indispensable en tu vida, ese algo o alguien que de sólo pensar en que falte se te produce un escalofrío que recorre tu cuerpo. Alguien o algo de lo que depende tu entera felicidad y satisfacción, simplemente alguien que no debe faltarte. No quiero producirte un escalofrío, pero ¿qué sería de vos si eso o esa persona desapareciera de repente? ¿Qué sería de tus sueños y esperanzas? ¿Qué de tu vida? Muchos hay que cuando la fuente de su bien desaparece, ellos mismos parecen consumirse junto con el bien en el que se apoyaban. ¿Qué tal si hubiera alguien, el único ser indispensable para cualquier ser humano de cualquier raza, condición, edad o época? ¿Existe tal persona? La respuesta de aquellos que hemos cifrado nuestras esperanzas en él es unánime: si existe y fuera de él no hay otra fuente verdadera de bien.

Es que la Persona de Jesús vino a este mundo a ofrecerse a quienes creyeran en él como la fuente verdadera e inamovible de gozo y esperanza. Su muerte y resurrección sellaron el acto por el cual él garantiza la verdadera vida a los que crean en él y le entreguen sus vidas. Y en esa entrega, también se le entregan los sueños, las esperanzas, las expectativas, para que él las cambie por completo en sus sueños, sus expectativas y esperanzas; ya no habrá sobresaltos, pues él, una vez que vino, nunca se irá. La Biblia dice de él que es la Roca inamovible, por lo que podemos descansar en él, aún cuando todo lo demás haya fallado. Entregarle nuestra vida, mediante la fe y el arrepentimiento no nos despoja de nuestra libertad, sino que nos pone en el ámbito de su libertad, la cual consiste en librarnos de todo aquello que nos alejaba del verdadero gozo y la verdadera felicidad.

Muchos ven el Calvario como una tragedia, pues la vida de un buen hombre ha sido consumida por la maldad humana. Se vierten lágrimas de dolor, se hacen actos de contrición, pero el Calvario sigue siendo algo que poco tiene que ver con la vida diaria de la gran mayoría, aún en nuestro “occidente cristiano”. La verdadera tragedia del Calvario es que haya muchos que todavía no ven que allí se gestó el mayor triunfo sobre el mal y que el Calvario es oportunidad de encontrarnos con Jesús para entregarle nuestra vida a aquel que no rehusó dar la suya por cada uno de nosotros. El Calvario es la voz de Dios diciendo que nos ama y que en su Hijo tenemos la oportunidad de un nuevo comienzo, si renunciamos a pretender que sabemos mejor que él como gobernar nuestras vidas.

Hecha esa renuncia, Cristo se vuelve el centro de nuestras vidas, aún cuando todavía tengamos que luchar con el pecado. De repente entendemos que Cristo es todo lo que necesitamos. Familia, trabajo, iglesia, significado, esperanza, amor, todo adquiere verdadero sentido.

¿Es Cristo esa persona única e indispensable para vos hoy? ¿Están tus sueños centrados en lo que él es? Además ¿Sabés que él te ama y aunque a veces elegís tu propio rumbo él te sigue esperando? ¿Dudas de su amor? Mirá la cruz, el mayor acto de amor que nadie nunca realizó y cuando la estés mirando, pensá en el que allí dio su vida para que vos le dieras la tuya.

 

by Marcos Felipe

 
Reflexiones Cristianas - Más allá del miedo

Ya muchos saben de mi miedo a las alturas. Es algo que por ahora supera mis fuerzas, aunque de a poco le he ido ganando lugar. Se manifiesta de manera particular en escaleras, balcones o bordes de terrazas, aunque extrañamente no en las ocasiones en que he volado.

Si tuviera que relatarte lo que me pasa en esas situaciones, no se me ocurre nada mejor, que contarte lo que siento cuando me subo al faro de Claromecó del que ya les he hablado a algunos.

Lo primero que siento es una intensa falta de aire; por más que el interior del faro es amplio (a costa de unas escaleras en caracol estrechísimas), a mí me parece como que el aire allí entrara en un dedal, pues no me alcanza y siento que me sofoco ya en el primer escalón. Lo siguiente es que el corazón parece que se me va a salir del pecho de lo fuerte que late.

Luego empiezo a transpirar mucho, como si hubiera corrido un doble maratón, pero esto me pasa al cuarto escalón. El mareo se suma a todo lo anterior y es allí cuando mis piernas parecen troncos y mis pies de plomo, mientras miles de alarmas se encienden dentro mío, gritándome que no siga y que me baje de allí.

 

Esto lo escribo antes de emprender otra subida al dichoso faro (aclaro que esto lo escribí en mis vacaciones, minutos antes de salir para el faro). Bien podés preguntar: "¿Para que subís si sabés con lo que te vas a enfrentar?". La respuesta es simple: porque el faro está allí y porque no voy a permitir que mi miedo me prive de la hermosa vista que se tiene desde allí arriba. Pero también hay otro motivo poderoso y es que el faro me priva de todas mis defensas mentales y físicas y me deja sólo con mi mortalidad, mi finitud y mi vulnerabilidad, lo que me lleva justo a los brazos de mi Padre.

Mi faro puede ser una perfecta metáfora del lugar de tus propios miedos, puedan ser estos materiales o mentales. De manera natural tratamos de evitar zonas de miedo, esquivándolas o construyendo defensas a nuestro alrededor. Es así como nos escondemos cuando hay que tomar decisiones importantes o procuramos salirnos de situaciones que nos hagan sentir indefensos y desnudos. Esa sensación de desnudez e inseguridad es la que nos aterra y nos hiela, haciendo que muchas veces dejemos de ver que allí también está nuestro Padre y que nuestra debilidad es la mejor oportunidad para sentir su cuidado. Es que muchas veces nuestras propias fuerzas son un estorbo para el obrar de Dios, porque si hemos confiado sólo en nuestros recursos para atravesar las zonas de miedo, bien pronto nos hemos visto acobardados y detenidos en nuestro andar, dejándonos sumidos en miedos que nos atan y paralizan.

¿Hay en tu futuro alguna decisión que te cuesta tomar? ¿Hay alguna situación que te aterre atravesar? ¿Cuál es tu faro, el lugar de tus miedos? No te prives de ver el paisaje detrás de ello, sino que despojándote de tus defensas permitile a Dios conducirte hacia arriba, un paso a la vez, para contemplar que detrás de lo que te aterraba, él tenía preparado un nuevo y maravilloso paisaje sólo para vos.

2 Corintios 12.1-10

Nota: las fotos son el testimonio de que subí al faro. La vista bien valía la pena ¿Verdad? Y el año que viene tengo otra cita con el faro

 

by Marcos Felipe

 
Reflexiones Cristianas - La Galleta

Uno de mis pacientes, un empresario exitoso, me cuenta que antes de su cáncer, solía deprimirse a menos que las cosas saliesen de una manera específica.

 

La felicidad consistía en “tener la galleta”. Si tenía la galleta, las cosas estaban bien. Si no la tenía, la vida no valía un comino. Desafortunadamente, la galleta continuaba cambiando. Parte del tiempo era dinero, algunas veces poder, a veces sexo. En otras ocasiones, era un nuevo auto, el contrato más grande y la dirección más prestigiosa.

 

Un año y medio después de su diagnóstico de cáncer en la próstata se rasca la cabeza pensativo. “Es como si hubiese dejado de aprender a vivir tras dejar de ser muchacho. Cuando le doy a mi hijo una galleta, él se pone feliz. Si le quito la galleta o ésta se rompe, se entristece.

 

Pero él tiene dos años y medio y yo cuarenta y tres. Me ha tomado todo este tiempo comprender que la galleta nunca me hubiera hecho feliz por mucho tiempo.

 

En el momento en que tenemos la galleta y comienza a romperse o comenzamos a preocuparnos de que se rompa o de que alguien quiera quitárnosla, uno tiene que renunciar a un montón de cosas para cuidar de la galleta, para evitar que se rompa y asegurarnos de que nadie nos la quite.

 

Tal vez ni siquiera tengamos la oportunidad de comerla por estar tan ocupados intentando de no perderla. El tener la galleta no es de lo que trata la vida”.

 

Mi paciente se ríe y dice que el cáncer le ha cambiado. Por primera vez es feliz.

 

No importa si su negocio va bien o no, no importa si gana o pierde en el golf. “Hace dos años, el cáncer me preguntó: ‘Okay, ¿qué es importante? ¿Qué es realmente importante?’ Bueno, la vida es importante. La vida.

 

La vida de cualquier forma en que podamos tenerla. La vida con la galleta. La vida sin la galleta. La felicidad no tiene que ver nada con la galleta, tiene que ver con estar vivos. Antes, ¿quién hizo el tiempo?” Se detiene pensativo. “Vaya, creo después de todo la vida es la galleta”

 

Rachel Naomi Remen

Mucha gente se desespera por la galleta en la vida y pierden de vista la vida misma. Vive y disfruta hoy de las bendiciones de Dios y dejarás de preocuparte por la galleta.

 

“Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia y todas las demás cosas vendrán por añadidura” Jesús.

 
Reflexiones Cristianas - Imitaciones igual a fraude

Un día se le preguntó a Picasso quién era, según él, el más grande de los pintores. Sonriendo, contestó: «Rubens, porque durante su vida pintó unos 600 cuadros, de los cuales 2.700 se han conservado». Aun si en el arte las imitaciones son muy numerosas, ningún ámbito se libra de las imitaciones fraudulentas.

 

En la esfera religiosa también existen imitadores fraudulentos. Hacen alarde de una piedad que no poseen. Tienen “apariencia de piedad”, pero niegan “la eficacia de ella” (2 Timoteo 3:5). Siguen regularmente los oficios religiosos sin que sus corazones se comprometan con Dios. A menudo pronuncian el nombre de Dios, y con gusto usan vocabulario bíblico, pero no obedecen a la Palabra de Dios.

 

Como a los fariseos antaño, Jesús podría decirles: “Hipócritas… sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera, a la verdad, se muestran hermosos, mas por dentro están llenos de huesos de muertos… por fuera, a la verdad, os mostráis justos a los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía e iniquidad” (Mateo 23:27-28).

 

¡Tienen una hermosa apariencia, pero un corazón malo! Sin embargo, “todas las cosas están desnudas y abiertas a los ojos de aquel a quien tenemos que dar cuenta” (Hebreos 4:13). Jesús dijo: “No todo el que me dice: Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre” (Mateo 7:21).

 

He aborrecido todo camino de mentira. Salmo 119:104

 

Tú amas la verdad en lo íntimo… Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí. Salmo 51:6, 10

 
Reflexiones Cristianas - Lo que necesito
 

Cuando me dijeron hace un par de semanas si quería tener el devocional, le dije que sí, sin pensarlo mucho. Después que di mi respuesta me di cuenta que no sabía que iba a decir ni compartir. Pensé varios temas, por ej: “es un devocional especial ya que hay santa cena, podría hablar algo referido a eso”, pero no, y así estuve por algunos días, pensando y pensando… Así fue que vino a mi mente una página de Internet, que creo que muchos de ustedes deben conocer, esa página es Facebook. Para los que no saben, Facebook es una Red Social, ¿que significa? es un lugar de encuentro de millones de personas que comparten fotos, juegos, notas, comentarios, etc. Justamente en facebook hay una sección que se denomina “¿Qué estás pensando?” donde uno escribe lo que está pensando en ese momento, y es justamente lo que yo estaba haciendo, es por eso que me pregunté ¿Qué es o qué pienso todos los días?, ¿en qué pongo mi cabeza? ¿Cuáles son mis preocupaciones? Esto me llevó a reflexionar sobre mis problemas, proyectos y sueños que tengo a diario.

Podemos decir que las preocupaciones son parte de nuestras vidas, y para la mayoría esto puede ser una carga que viven día a día.

En primer lugar, déjenme decirles que el preocuparse no es ni pecado ni anti Bíblico. Jesús mismo se preocupó, se angustió en Mateo 26:37 “Se llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a sentirse triste y angustiado.”

La diferencia está en la causa de estas preocupaciones. Podemos dividirlas básicamente en tres tipos:

 

-          Las cosas temporales

-          La salud

-          El futuro

 

Las cosas Temporales: son las cosas que normalmente nos preocupan a diarios, por ejemplo, el trabajo, que el dinero alcance, etc.

Leer más... [Reflexiones Cristianas - Lo que necesito]
 
Reflexiones Crsitianas - El dar y recibir en Navidad

En Navidad tenemos más oportunidades que en cualquier otro momento del año para hacer el bien. Durante once meses del año podemos ser bastante apáticos a las necesidades de otros, pero en Navidad nos desvivimos por ser generosos. ¿Se ha preguntado usted alguna vez por qué razón?

 

Creo que una de las razones es porque nuestra cultura moderna nos ha inculcado que el verdadero espíritu de la Navidad consiste en dar a los demás. Esto ha sido no sólo comercialmente exitoso, sino que parece funcionar también a nivel emocional. Está personificado en el espíritu de Ebenezer Scrooge, quien cobra conciencia de su avara naturaleza sólo en el momento preciso, en la famosa historia de Charles Dickens, "Un cuento de Navidad". Scrooge se transforma cuando le pone fin a su tacañería y adopta el verdadero espíritu de la Navidad volviéndose generoso, y de esa manera una mejor persona. Es una de mis historias de Navidad favoritas; siempre me conmuevo al final cuando Scrooge envía el pavo y los regalos al hogar de los Cratchett.

 

 

¿Ha motivado la verdadera historia de la Navidad —la entrada de Dios a nuestro mundo— este espíritu de dar? En muchos casos, sí. Pero, en otros, no. Dar es, sin duda, una maravillosa manera de responder al amor de Cristo en la Navidad , pero, ¿es el verdadero espíritu de la Navidad ? Es interesante tener en cuenta que el cuento de Dickens, del rudo y áspero viejo Ebenezer Scrooge, posiblemente ha contribuido más a formar la idea colectiva de lo que es el espíritu de la Navidad , antes que el relato bíblico del nacimiento de Jesús, en Lucas.

 

Leer más... [Reflexiones Crsitianas - El dar y recibir en Navidad]
 
«InicioPrev12345678910PróximoFin»

Página 7 de 10