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¿Porqué los cristianos se apartan del Señor?
 

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Reflexiones Cristianas - Minutos finales
 

Cuando el despertador sonó a las siete y media, surgió en su mente el tirarlo al pasillo, como de

costumbre se le ocurría pensar cuando el bendito aparatito emitía su molesto pero eficaz sonido. Después de renunciar a esa idea, se quedó pensando en el día que tenía por delante, repasando mentalmente las cosas que tenía que hacer y otras que le gustaría hacer. Como era sábado, la agenda no incluía las rutinas habituales de lunes a viernes y había espacio para pasarla bien en casa de alguno de los amigos o de ver alguna película a la tarde.

Como suele pasar en ese momento de la mañana, su mente pronto voló hacia otros rumbos y se puso a pensar qué cosas estarían haciendo las personas al otro lado del mundo, donde eran ya las ocho menos veinte de la tarde-noche. Seguramente habría tantos planes para ese sábado como personas en el mundo, cada cual con su importancia y su urgencia. Gente que se casaría ese día, otros que nacerían y muchos otros que estarían viviendo sus últimos minutos en alguna sala de hospital. Habría seguramente un montón de personas que estarían pensando sólo en pasarla bien ese día y otros que no ven la hora de que ese sábado termine pronto. Cada cual en su mundo, cada cual con sus interese y prioridades.

Después de una vuelta más en la cama, el reloj ya marcaba las ocho menos cuarto. Ya iba siendo hora de levantarse, pero como es sábado, bien podría pasar otros cinco minutos en la cama. No había nada por qué preocuparse ni nada por lo que apurarse. A las ocho menos diez, nunca se le habría ocurrido que ese era el último minuto no sólo de su historia, sino del mundo entero; mientras él se estiraba bostezando en su cama. Con tantos planes y sueños para ese día, sería inimaginable pensar que a su historia y a la de los demás habitantes del mundo le quedaban sólo unos cuantos segundos.

Los sueños de muchos tendrán un abrupto fin dentro de lo que se tarda en leer la página de un libro. Las tribulaciones de otros, en apariencia infinitas, se cortarán en breve. Todas las urgencias y las demoras de cada uno de los seres humanos llegarán a su fin en el minuto exacto en el que el Juez instale su trono para el Juicio final. Lo que tantas veces se escuchó de que lo que hacemos en esta vida cuenta para la eternidad, está por cobrar una trascendencia eterna.

No sabemos ni la hora ni el día, ni siquiera el año, cosas que son sólo claras para el Dueño de todo. Si somos hijos de Dios, deberíamos planear cada día pensando en que la eventualidad del regreso de nuestro Señor está hoy más cercana que nunca. Un mundo que no sólo se jacta de no necesitar a Dios, sino que aplaude y recibe con gusto todo lo que vaya en contra de la divinidad, nos va acercando al momento en el que el reloj dé su último “tick”. Tenemos los antecedentes de la gente de la época de Noé y de la generación de Sodoma y Gomorra como para saber que Dios no se queda impasible cuando el mundo se empeña en vivir en maldad. “La maldad irá en aumento” nos avisa Jesús (Mt 24.12). Aunque nadie quiere pensar en Jesús a nos ser en los términos de una persona bonachona, incapaz de hacer otra cosa que no sea mirarnos con compasión, es Jesús, convertido ahora en el León de la tribu de Judá, en el Rey y Juez de todo, quien viene llegando para instaurar su reino eterno, desplazando un estado de cosas que la maldad creciente del hombre ha creado.

¿Cómo te preparás para ese gran día? ¿Cómo están tus cuentas con él? ¿Hace mucho que no hablás con él? Mientras que el reloj corra, tenés la oportunidad de entrar en una correcta relación con él mediante la fe y el arrepentimiento. Puede que hoy no le des lugar alguno en tu vida, pero llegará el día en que él será lo único que tengas enfrente, ya sea como el Juez justo que te mostrará las razones de tu condena, o como el Cordero que fue inmolado por tus pecados.

El reloj todavía corre. Hoy, ahora es el tiempo de decidir dónde pasarás la eternidad. Y si estás seguro de tu destino final, hoy, ahora es el momento para planear tus horas para hacer su voluntad, viviendo una vida digna y llevando a otros a una eternidad al lado de Cristo.

“Tick, tack, tick, tack....”

 

by Marcos Felipe

Comentarios
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Karin   |190.173.47.xxx |2010-05-05 15:24:55
Esta bueno! Te asusta un poco pero es alentador! Jeje
Si, la venida del Señor
Jesús esta cerca. Me preocupa mucho eso de los falsos profetas y engaños
acerca de la venida de Cristo.. Pero bueno, quien se perfeccione en el Espíritu
de Dios, éste tendrá verdad consigo. Vuélvanse sensibles en espíritu! Si se
dejan llevar por el Espíritu Santo, verán la gloria de Dios! No se conformen
con sentir la presencia de Dios cada vez que van a la iglesia, o cada vez que se
reunen en grupos, acaso creen que Dios no tiene más para dar? Dios quiere dar
más a sus hijos, pero muchos son conformistas o quizás quieren más, pero no
lo buscan, esperan sentados hasta que algún día los empuje el Señor desde la
silla.
(Mateo 7:7-11)
Tu das un paso, y él hará el resto. Pide al Espíritu
Santo a que venga a tu vida y te ayude a entender la voluntad de Dios, una vez
que lo entiendas, aférrate a ella, y verás las promesas de Dios cumplir en tu
vida, así como lo ha hecho con muchos de sus hijos. Lo hizo en mí, lo hará en
vos. Si crees, verás la gloria de Dios. Paga el precio, y recibirás la
unción, el poder de Dios para servirlo, si tienes eso, nada más pedirás,
porque nada más te hará falta, tu vida será extraordinaria!

Muchas
Bendiciones!
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