|
“Serás lo que debas ser o no serás nada” dijo un prócer de nuestras tierras y creo que sería una frase que bien entenderían los apóstoles, pues el sentido de misión en ellos era tal que no había para ellos una separación, tan normal en nuestros días, entre lo que era su vida “secular” y su vida “de iglesia”. Ellos eran los enviados de Cristo en todo momento, en todo lugar y bajo cualquier circunstancia.
Los apóstoles una vez sueltos de su primer aprisionamiento, habían pedido que Dios les concediera hablar con valentía su palabra. Es notable que muchas veces oremos sin saber si lo que estamos pidiendo es la voluntad de Dios o no. En todo caso, dejamos las cosas en sus manos para que él haga su voluntad. Pero en este caso, la oración de los apóstoles no podía ser no respondida desde el cielo, ya que ellos estaban orando y le estaban pidiendo algo que el Señor está siempre dispuesto a conceder: que los suyos cobren fuerzas para realizar la tarea que él les encomendó.
Ahora bien, ellos no se quedaron alabando al Señor solamente de labios, dándole gracias por haberles respondido, sino que nuestro relato termina diciéndonos que ellos enseguida se pusieron a hacer aquello para lo que le pidieron fuerzas al Señor: predicar con valentía la palabra del Señor.
La palabra que en nuestras versiones se traduce como denuedo o valentía tiene el significado, en el idioma original, de hablar abiertamente, en público, sin trabas. Es decir que ellos no le pidieron al Señor que les hiciera valientes para hablar de Cristo a escondidas, evitando la mucha exposición, ya que esta les acarrearía más persecución. No, ellos le pidieron poder para hablar delante de quien sea y a pesar del peligro que ello acarreaba.
En la siguiente vez que ellos fueron enfrentados con las amenazas y los golpes de parte de las autoridades judías, el libro de los Hechos nos cuenta: “Así que llamaron a los apóstoles, los azotaron y les prohibieron seguir hablando en el nombra de Jesús; después los soltaron. Los apóstoles salieron de la presencia de las autoridades muy contentos, porque Dios les había concedido el honor de sufrir injurias por causa del nombre de Jesús. Todos los días enseñaban y anunciaban la buena noticia de Jesús el Mesías, tanto en el templo como en las casas” (Hch 5.40-42)
Ellos no pararon de predicar a Cristo, hicieron de ello la misión de sus vidas y Dios les dio el poder suficiente para ello. Nuestra generación de cristianos tiene el mismo mandato de hablar las buenas nuevas al mundo que tenían quienes nos antecedieron. Sólo nos hace falta acudir a Dios, para que él nos de todo el poder necesario para la tarea. Tomemos la responsabilidad que nos toca, dando gracias también a Dios porque en la mayoría de los lugares donde esto se lee, aún podemos predicar abiertamente el evangelio.
|
Campamento 2012 - Sierra de la Ventana
hola muchas gracias a los que vienen preparando este campa, se que sera lo mas
lindo, y DIOS...
Algunas actividades del Campamento 2012
Carolina, enviame tus datos (Nombre y Apellido, Dni, lugar de procedencia y si
vas en carpa ...
Algunas actividades del Campamento 2012
es la 1' vez que voy a este campa, tengo muchas expectativas,, gracias x la
info,
Textos Bíblicos Cristianos - Navidad
preciosos textos me sirvieron para mis niños para de la escuela dominical
Campamento 2012 - Sierra de la Ventana
Podes escribir tambien a info@aljueazo.com.ar para mas información.
Campamento 2012 - Sierra de la Ventana
Hola Karen, buenas tardes. La institucion que organiza el campa pertenece a la
Unión Evang...
Reflexión de Navidad
LO MAS MARAVILLOSO QUE DIOS HIZO ES DAR A SU UNICO HIJO. Y POR ESO VIVO PARA EL
NO POR UNA F...